Zona Rosa México
Historia
Zona Rosa México
Zona Rosa, Esta zona está ubicada en una sección del que fuera el barrio más aristocrático de la urbe: la colonia Juárez. Establecida hacia 1898, sus fantásticas mansiones de estilo ecléctico reflejaron el ambiente cosmopolita que se vivía en ella hacia 1910, al alojar a embajadores, empresarios y funcionarios extranjeros. No obstante, la parte que ocupa la Zona Rosa conserva ya muy pocas casas de esa hechura. La nomenclatura de sus calles, según Salvador Novo, recordaba a las ciudades más famosas de Europa: “Los que habían ido a las Europas, lo subrayaban con vivir en la flamante colonia Juárez llena de Hamburgos, Vienas, Liverpooles, Londres y Nápoles”.
A fines de los años cuarenta del siglo XX, las casas porfirianas comenzaron a sufrir adaptaciones inapropiadas para convertirlas en comercios, como lo señala Carlos Fuentes en su novela La región más transparente: “…por la calle de Niza, donde ya las mansiones del Porfiriato iniciaban su declive hacia la boutique, el restaurante, el salón de belleza.” En la siguiente década el lugar se fue consolidando al abrir sus puertas a los comercios que le imprimieron su primer sello particular: cafés, tiendas de antigüedades, joyerías y artesanías. Para los años sesenta se asentaron aquí librerías y galerías de arte por donde transitaban José Luis Cuevas, Pita Amor, Manuel Felguérez, etc. La construcción de varios hoteles en sus terrenos propició el carácter turístico y cosmopolita que aún se percibe.
De los comercios tradicionales de la Zona Rosa que aún ofrecen sus servicios, destacan los restaurantes Rafaello, Bellinghausen, El Chalet Suizo, Angus, Konditori y Luaú; el bar Las Yardas; el antiguo Hotel Geneve; el Mercado Insurgentes de artesanías; El Señorial, convertido en salones para fiestas; la Plaza del Ángel; y Zaga (camisas); entre otros.
Vida
Zona Rosa en la Ciudad de México


Zona Rosa México


Zona Rosa en la Ciudad de México


Zona Rosa México
Durante el día, las calles de la Zona Rosa se llenan de gente que va y viene, cumpliendo diversas tareas; al mediodía sus restaurantes se atiborran de turistas, empleados y oficinistas en busca de alimentos; la tarde y noche se presta para recorrer pausadamente sus calles y callejones, conviviendo con todo tipo de personas que vienen a ver y a ser vistas; y más tarde, a disfrutar de la vida nocturna.
A fines de los años cuarenta del siglo XX, las casas porfirianas comenzaron a sufrir adaptaciones inapropiadas para convertirlas en comercios, como lo señala Carlos Fuentes en su novela La región más transparente: “…por la calle de Niza, donde ya las mansiones del Porfiriato iniciaban su declive hacia la boutique, el restaurante, el salón de belleza.” En la siguiente década el lugar se fue consolidando al abrir sus puertas a los comercios que le imprimieron su primer sello particular: cafés, tiendas de antigüedades, joyerías y artesanías. Para los años sesenta se asentaron aquí librerías y galerías de arte por donde transitaban José Luis Cuevas, Pita Amor, Manuel Felguérez, etc. La construcción de varios hoteles en sus terrenos propició el carácter turístico y cosmopolita que aún se percibe.
1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7. Su calle principal, Génova (1), fue adoquinada y vuelta peatonal para pasear sin prisas desde Reforma hasta Liverpool, trayecto donde se puede comer o tomar un café para platicar y “componer el mundo” en las mesas puestas sobre la calle; tiene además jardineras, árboles y varios monumentos: la escultura de una madre y su hijo (2) (Reforma), la Diana cazadora (3) y la Fuerza Creadora 4 (Hamburgo); el Corredor de Arte José Luis Cuevas (5) y el dedicado a un Presidente de los Rotarios (6) (Londres); el que recuerda al pachuco del cine nacional, Germán Valdés Tin Tan (7) (entre Londres y Liverpool), y una fuente con un par de delfines custodiando a una sirena (Liverpool).
8. De las mansiones que caracterizaron a la colonia Juárez quedan algunas en la Zona Rosa; la primera, ubicada en la esquina de Insurgentes, Havre y Hamburgo, fue construida a principios del siglo XX en un estilo ecléctico, entre neogótico y afrancesado, que sorprende por las mansardas de sus techumbres y el remate cónico de sus torres.
9 y 10. Una de las calles más transitadas por los automóviles es Florencia (9), dotada con un estrecho camellón adornado con palmeras de gran altura; aquí podrás admirar una de las pocas casas conservadas de estilo art nouveau (10) de toda la ciudad, en el número 41. La febril actividad comercial termina precisamente en esta calle.
Otra casona que llama la atención es la ubicada en Londres 213, que logró conservar incluso su jardín al frente.
12 y 13. Siguiendo rumbo a Chapultepec (al poniente), te invitamos a admirar un par de casas que empezaban a mostrar en los años treinta la arquitectura moderna, ubicadas sobre la calle de Praga, en los números 29 y 43.
14. Unos metros más adelante, un estupendo pero estrecho templo neogótico aloja la Parroquia del Santo Niño de la Paz, cuyo interior presume llamativos candiles y vitrales polícromos, así como un elegante lambrín de madera, que concuerda con la fantasía de su fachada, plasmada en los arcos ojivales de sus accesos y ventanas, y en el remate puntiagudo de su torre al centro.
15. Otro inmueble digno de visitarse es el Templo Votivo de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús, de estilo art déco tardío (1942), ubicado sobre la lateral del Paseo de la Reforma esquina con Génova.





Diseñado por Networksite.